viernes, 8 de marzo de 2013

Folking in the wind


Vaca roxa que alguien llindiaba en Somiéu (Fruela Fernández).



CIENTO CINCUENTA Y DOS
parados menos
el mes de abril —

sencillos casi
de nombrar,
                       de saludar.

Grama en el cauce
           desecado del río,
un tren maxi-combi.


Kilómetros
               de partido
conservador,
               de golondrino duro —

es menos árbol,
más zarza
la mimosal,

más terciario
el solar.

Una linde de tejas socarradas.

           A veces
                   la Virgen de los azulejos.

           Un outlet y otro outlet
entre los conceptuales
           brotes verdes.

Es fácil llegar
con vista oscurecida,

es fácil volverse temporero,
gastando de autobús
la rabadilla,
           corvando
la piel
según el plástico.




VAMOS, DIOS

Sube llindiando,
           para en las casas.

Has de saludar
           a Clelia, la del quiosco.
Has de saludar
           a Manolín de Llorío.

Cría sentido.

Sé país
           creciente,
mídete en mapas
           como el niño en el tablón.

Sé cónyuge,
       avanza
al acostarnos.

Dios, cuida
           esta pupila de leica,
mis muchas lunares,
los nombres del abuelo.



*Fruela Fernández, Folk, Pre-Textos, 2013

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